Algunos días una tiene la necesidad de explorar aquello que normalmente mantiene bajo llave, apaciguado y silencioso, en el armario de su interior. Bajo el ronroneo de Bastet se esconde siempre Sekhmet; de tanto en tanto, hay que dejarla salir.
Así, estos días he estado leyendo los relatos de Beatriz Gimeno en Sex (Egales, 2008). Treinta y cuatro textos que hablan de sexo entre mujeres jóvenes y maduras, fieles, o esporádicamente infieles; con aprobación por la otra parte o sin ella; con marido ignorante o voyeur. Treinta y cuatro relatos dan para hablar de sexo en relaciones largas o recién estrenadas; con dildo, con las manos o con la boca; a dos, a tres; en la oficina, en la habitación de hotel, en casa o por teléfono; sexo en estado puro o mezclado con amor. Una lectura diferente que no os decepcionará. Si queréis, podéis leer la reseña completa en la revista MiraLes.
Terminada la lectura, navegando por la red, fui a parar -una de esas maravillosas casualidades- al vídeo Hurricane, del grupo Thirty Seconds to Mars, uno de mis favoritos. ¿Me quieres realmente? ¿Me deseas realmente? ¿Me quieres realmente vivo o muerto, para torturarme por mis pecados? ¿Me quieres realmente vivo o muerto para vivir una mentira? Hurricane nos muestra lo incómodo que anida en nuestros sueños -en nuestros deseos- y a lo que, a veces, nos da miedo mirar. Y lo hace con toda la fuerza visual y auditiva de lo sensual y lo prohibido.
Diversos y a veces sorprendentes, los caminos del cuerpo. Placer, dolor, ternura, ansiedad sin límites, y a veces, aquello que algun@s llaman amor.
Así, estos días he estado leyendo los relatos de Beatriz Gimeno en Sex (Egales, 2008). Treinta y cuatro textos que hablan de sexo entre mujeres jóvenes y maduras, fieles, o esporádicamente infieles; con aprobación por la otra parte o sin ella; con marido ignorante o voyeur. Treinta y cuatro relatos dan para hablar de sexo en relaciones largas o recién estrenadas; con dildo, con las manos o con la boca; a dos, a tres; en la oficina, en la habitación de hotel, en casa o por teléfono; sexo en estado puro o mezclado con amor. Una lectura diferente que no os decepcionará. Si queréis, podéis leer la reseña completa en la revista MiraLes.
Terminada la lectura, navegando por la red, fui a parar -una de esas maravillosas casualidades- al vídeo Hurricane, del grupo Thirty Seconds to Mars, uno de mis favoritos. ¿Me quieres realmente? ¿Me deseas realmente? ¿Me quieres realmente vivo o muerto, para torturarme por mis pecados? ¿Me quieres realmente vivo o muerto para vivir una mentira? Hurricane nos muestra lo incómodo que anida en nuestros sueños -en nuestros deseos- y a lo que, a veces, nos da miedo mirar. Y lo hace con toda la fuerza visual y auditiva de lo sensual y lo prohibido.
Diversos y a veces sorprendentes, los caminos del cuerpo. Placer, dolor, ternura, ansiedad sin límites, y a veces, aquello que algun@s llaman amor.
HURRICANE
(de Thirty Seconds to Mars)
No matter how many times that you told me you wanted leave
No matter how many breaths that you took you still couldn't breathe
No matter how many nights that you'd lie wide awake to the sound of the poison rain
Where did you go?
Where did you go?
Where did you go?
As days go by the night's on fire
Tell me would you kill to save a life?
Tell me would you kill to prove you're right?
Crash crash
Burn let it all burn
This hurricane's chasing us all underground
No matter how many deaths that I die I will never forget
No matter how many lives that I live I will never regret
There is a fire inside of this heart and a riot about to explode into flames
Where is your God?
Where is your God?
Where is your God?
Do you really want
Do you really want me
Do you really want me dead or alive
To torture for my sins?
Do you really want
Do you really want me
Do you really want me dead or alive To live a lie
Tell me would you kill to save a life
Tell me would you kill to prove you're right
Crash crash
Burn let it all burn
This hurricane's chasing us all underground
The promises we made were not enough
The prayers that we had prayed were like a drug
The secrets that we sold were never known
The love we had the love we had We had to let it go
Tell me would you kill to save a life
Tell me would you kill to prove you're right
Crash crash
Burn let it all burn
This hurricane's chasing us all underground
This hurricane
This hurricane
This hurricane
Do you really want
Do you really want me
Do you really want me dead or alive
To torture for my sins?
Do you really want
Do you really want me
Do you really want me dead or alive
To live a lie?

Me has hecho caso:) jaja. Como he comentado en MiraLes, me parece un artículo excelente. La canción me ha hecho reflexionar: ¿Me quieres realmente vivo o muerto para vivir una mentira?. Hasta pronto.
ResponEliminaHabrá que comprar el libro y bebérselo... Gracias por aparecer... Te echaba de menos. Besos. Eva
ResponEliminaMuchas gracias,Sara. Sí, la canción es muy buena, y el vídeo es de una belleza increíble.
ResponEliminaSi tuviera que dar una interpretación, diría que Hurricane se mueve en dos planos: en primer lugar, vendría a ser un alegato contra la guerra. Un coro infantil canta la frase "This is war" cuando el protagonista salta por la ventana al principio, y tampoco hay que olvidar los ataúdes de soldados norteamericanos en una escena memorable. En la misma línea estaría el momento en que diversos representantes de varias religiones lanzan a las llamas sus libros sagrados (la conocida "prueba" del fuego): puede ser también una forma de denunciar la absurdidad o el contrasentido de las guerras por causa de la religión.
En un segundo plano tendríamos las prácticas SM, que también ejemplifican perfectamente otro tipo de guerra, la amorosa/pasional (la poesía amorosa está llena de metáforas guerreras aplicadas al amor). La diferencia estribaría en que esta vez la dominación puede ser consentida y placentera (a pesar de/a causa del dolor) y el vídeo la muestra de forma elegante y visualmente muy excitante.
Por tanto, "¿Me quieres realmente, vivo o muerto, para vivir una mentira?" puede interpretarse desde el punto de vista de quien es forzado a combatir en una guerra en nombre de la patria, la religión, un sistema de valores, una forma de vida... sin sospechar que en realidad lucha por mantener o aumentar el poder económico o político de los privilegiados que le están enviando a morir, y TAMBIÉN puede leerse (me encantan esas dobles interpretaciones) desde el punto de vista de quien practica juegos eróticos peligrosos, en una representación sexual-teatral como son las prácticas sadomasoquistas, sabiendo que pone su vida en peligro a cambio de un juego, de una ficción compartida. El amor, en definitiva, a veces no es más que eso...
Todo esto - y más- es Hurricane: placer intelectual, sexual y estético a la vez. Adictivo 100%.
Si alguien tiene alguna otra interpretación, me encantará leerla.
Gracias de nuevo, Sara. Seguimos!
Gracias a ti Etcétera por estar siempre ahí. Un beso! (y sí, vale la pena comprárselo) ;D
ResponEliminaEva, me encantan tus interpretaciones:-) La primera vez que visualicé el vídeo me vino a la mente la guerra amorosa / pasional que comentas tú. La segunda vez me he fijado en los detalles de guerra que comentas y también lo he interpretado como un alegato contra la guerra. También podría representar la vida en sí: una lucha constante.
ResponEliminaHasta pronto.